Testimonios de la apertura del arca:

(III) Aquí no hay playa, por J.J.-V.

Aquí no hay playa. Secarral más bien. Intemperie y olvido. Y al fondo un río que, con paciencia milenaria, ha labrado un valle que ha sido camino y vida entre los pueblos que lo habitan. Hilvanándolos con el hilo inagotable del agua y la aguja del tesón. Aquí, en lo alto de este valle que se muta en loma, dentro de este edificio solitario que llaman convento, descansan mis huesos fatigados, ya sin voz ni movimiento alguno. Aquí quisieron traer, siglos después de mi muerte, lo que quedó de mi cuerpo decapitado. Y, año tras año, en tiempo de primavera, hasta estos muros llegan gentes de esos pueblos que hoy se llaman romeros, a pasar el día con ruidosa algarabía y un punto de recuerdo y devoción a mi figura. Estas muestras de amor me sobrecogen. Yo, humilde como fui, que por estos parajes desolados hace tanto anduve, retirado, predicando la fe, convirtiendo al infiel, exhortando resistir al asedio moro, me he convertido, a mi pesar y con el correr de los años, en figura santa, querida y venerada. Desde donde hace tanto que descanso he visto cómo este año de 2017 habéis celebrado una gran fiesta en mi honor que ha atraído hasta aquí a gentes sencillas que todavía hoy, como entonces, se aferran a vivir en este valle, y aún a otras de tierras lejanas, a clérigos y religiosas que han recordado mi persona, y para ello habéis removido mis huesos que descansan amontonados en un arca y los habéis exhibido como testigos de que un día, en armoniosa conjugación, fueron cuerpo que se movía. Quiero agradeceros el acto y el empeño que en ello habéis puesto, no por lo que a mi toca, pues si en vida fui humilde, ahora soy puro huesos y silencio, sino por lo que para todos vosotros y vuestros hijos esto significa: tenéis, un día al menos, un lugar, un convento, al que acudir de fiesta y celebrar; un motivo, mi figura decapitada y hecha leyenda, y, aunque no hay playa, persiste la memoria y el deseo de convivir entre vosotros como personas de bien. Que aman la vida por encima del credo.

J. J. – V.

Cata solidaria: ¡de categoría!

Como estaba previsto (y organizado) el pasado día 31, sábado, se celebró la primera cata solidadira en el Centro Cultural de Fresno de Río Tirón. La organización fue magnífica y los asistentes se quedaron con buen sabor de boca, pidiendo que se organicen otras en lo sucesivo. Así se hará.

Gracias a todos por vuestra participación, en especial a Juan Bautista Chavarri, el enólogo, a las empresas que donaron sus productos para el picoteo que hubo al final y al Gobierno de La Rioja por la donación de esos fantásticos vinos que resultaron una auténtica revelación para alguno de los asistentes.

 

Presentación

Juan B. Chavarri. Explicación

 

 

 

 

 

Asistentes a la cata

 

 

 

Un poco de picoteo al final

Los vinos institucionales del Gobierno de La Rioja

Benito se despachó a gusto con una jota tremenda que se oyó en todo el valle del Tirón

Testimonios de la apertura del arca:

(II) Estamos ante un hecho extraordinario, Juan M. Busto González, médico

Bueno, ahí van unos retazos de los momentos, sentimientos y experiencia de la apertura del Arca de los Restos de San Vitores, sin duda una fecha y unos actos únicos y muy enriquecedores, por sí mismos, y por todo lo que supuso superar ese reto, debatiendo ideas, proyectos, y compartiendo trabajo y distensión que a todos creo tanto nos ha enriquecido.

El pasado 2 de septiembre del año 2017, celebramos el Centenario de San Vitores, con un acto tan exclusivo que solo se repite cada cien años. La apertura de las Reliquias o arca que guarda sus restos.
En un acto sencillo, pero lleno de respeto y emoción, los allí presentes, Vicario de la Diócesis , Notario, Alcalde de Fresno de Río Tirón y demás representantes de las poblaciones romeras y de la Asociación Pueblos de San Vitores, creada, entre otros objetivos, para la organización de este Centenario, procedimos a abrir el Arca o Urna que custodia los sus restos–reliquias- y que sólo se abre cada centenario, para ver, comprobar y constatar que allí reposan sus restos, tal y como se recoge en el Acta de hace cien años.
Fueron variados y numerosos los restos óseos constatados. Entre ellos, húmero, cúbito, huesos del carpo y falanges, huesos pélvicos y frontales, etc. Al examinar estos restos, una serie de ideas y pensamientos contrapuestos se sucediero en la mente. De una parte, soy consciente de que estamos ante un hecho extraordinario que se sucede sólo cada cien años. De otra, veo, describo y enumero unos huesos humanos, bien conservados, que podrían corresponder a cualquier hombre o mujer. Que no tienen una seña de identidad aparente que les distinga de otro ser humano.
Y, sin embargo, son los restos de un Hombre (con mayúsculas) que pagó con su vida el ser consecuente con su estilo de vida, con sus ideas, con su Fe, y que en un acto de sublime valentía supo decidir y escoger la coherencia y el Ejemplo de Vida para todos, muriendo por sus ideas y principios, a vivir con la renuncia de los mismos.
​Esto es, pues, lo que para mí ha supuesto tomar parte activa en este acto. De una parte, el hecho de tocar, describir y clasificar sus restos, con la idea de que hasta dentro de cien años nadie volverá a repetirlo; y de otra, la interpelación de que estos restos que sostuvieron a un Hombre, ejemplo de vida, de coherencia, de entrega y desprendimiento, podrían ser los de cualquier mortal. Convirtiéndose así, en una llamada a ser capaces de ser ejemplo de valentía y coherencia.

​​​​Juan Miguel Busto González
Médico del Colegio de Burgos

Quintanilla San García Marzo 2018

Testimonios de la apertura del arca:

(I) Emocionante experiencia para D. Alfredo Colmenarejo, notario

Todo comenzó un día de primavera de 2017. Me encontraba en mi despacho, en Belorado, cuando revisando mi agenda vi que tenía concertada una reunión con el Párroco de Fresno de Río Tirón, con el Alcalde del mismo pueblo y con los representantes de la Asociación de los Pueblos de San Vitores. Dicha asociación está destinada a:
– Velar por los intereses del Convento de San Vítores.
– Organizar festejos relacionados con la festividad de San Vitores, o aquellos de índole cultural que se realicen en el convento.
– Aunar esfuerzos para el mantenimiento del Convento de San Vitores.
– Promocionar el turismo del Convento de San Vítores y de los municipios representados o integrados en la Asociación.
– Promocionar el turismo de las ferias y romerías que alberga el Convento de San Vitores.
Fue grande mi sorpresa cuando me presentaron un acta de 1916, autorizada por uno de mis predecesores en el cargo de Notario de Belorado, hacía ya 101 años. En ella daba fe de la exhumación de los restos de San Vitores en su presencia, haciendo una descripción de lo allí acontecido. Los interesados me manifestaron su deseo de reeditar dicho evento un siglo más tarde. (Un siglo más un año, debido a la finalización de la rehabilitación del convento en 2017 y no en 2016).
En ese momento llevaba sólo unos meses en mi cargo, y me sirvió para darme cuenta de la riqueza de situaciones de la realidad en la que podemos ser requeridos para actuar los notarios. Algunas, con cierta frecuencia, por ejemplo, para dar fe de cómo se encuentra un inmueble mediante unas fotografías. Otras, totalmente excepcionales e irrepetibles, como fue presenciar la apertura de un arca con los restos de un Santo, para recoger en un documento público todo lo que captaron mis sentidos, dejando constancia de ello de forma indubitada y con el deseo de que un siglo después, mi sustituto en el cargo se lleve la agradable sorpresa que recibí yo esa mañana.
Agradable sorpresa, por no decir un gran honor, que se refleja en el gran respeto de la sociedad en la institución notarial, del que eres consciente cuando unos desconocidos desean que participes en un acto que fácilmente podrían haber realizado sin ti, y todo ello, como me manifestó Don Javier Riaño (coordinador del evento), con el objetivo de “dar seriedad al acto” y “que las cosas estén bien hechas”.
Es un hecho notorio que los notarios no nacieron hace siglos como consecuencia de una imposición legal, ningún gobernante crea esta institución, sino que derivan de una necesidad social, la necesidad de seguridad jurídica en el día a día, que se respete la palabra dada, el deber de no perjudicar a nadie, que cada uno reciba lo suyo y tener un vivir honesto.
Por lo tanto, no pude hacer otra cosa que aceptar el requerimiento para personarme a principios de septiembre de 2017 en el Convento de San Vitores, para elaborar el acta de presencia encargado, dando fe de todos los hechos recogidos en el mismo, que son públicos y notorios, y en particular la apertura del arca y de todo lo que en ella se hallaba contenido.
El día dos de septiembre fue sin duda uno de los más importantes y emotivos de mi vida, habría que sumarle que se trataba del día de mi primer aniversario de boda y además acudí al acto con mi esposa, mi hijo recién nacido, con sólo dos meses de edad, sin perjuicio del desplazamiento de mis padres y tíos para estar presentes en tan solemne acto.
La apertura del arca por parte del Vicario General de la Archidiócesis de Burgos, Don Fernando García Cadiñanos, nos deparó grandes sorpresas. Por un lado, exteriormente, la elaborada ornamentación de la misma, pero por otro las mayores sorpresas se encontraban en el interior, donde pudimos contemplar varios huesos y muchos fragmentos, como nos fue relatando Don Juan Miguel Busto González, médico y Alcalde del municipio de Quintanilla de San García. Además, se encontraban tejidos de la época, escritos y alguna alhaja, que dedujimos podrían ser otras reliquias depositadas en el arca del Santo. Cada uno de estos elementos, en mi opinión, dignos de ser estudiados de manera independiente por las repercusiones que pudiesen tener en la historia de la zona.
Emotiva fue la procesión hasta la explanada, en la que se escuchó misa y la posterior exhibición de los restos del Santo, especialmente venerado en los pueblos aledaños y que reconfortó a los naturales de los mismos.
En conclusión, para mí la participación en este acto fue un gran honor, como persona y como Notario. Me permitió implicarme más a fondo en las costumbres de la zona en la que ejerzo, y espero que reforzase la fe de los miles de personas que asistieron al acto ese día, o al menos que aumentase su cariño por ese Santo, patrón de tantos pueblos de esta tierra. Y por lo que a mí respecta, que quedasen con la sensación de” que las cosas estaban bien hechas y que se habían realizado con la seriedad que requería el momento”.

Alfredo Colmenarejo González
Notario de Belorado
17 de enero de 2.018

Romerías 2018

Ya está cerrado el calendario de romerías al convento para el presente año. Anotadlo en vuetras agendas. ¡Os esperamos!

5 de mayo-Leiva.
12 mayo-Fresno.
19 mayo -Tormantos.
26 mayo-Cerezo.
2 de junio-Castildelgado
9 de junio-Redecilla del Campo          10 de junio Casalarreina .
16 de junio-Quintanilla-San Garcia.
23 de junio- Belorado.