Las urnas, relicario de San Vitores

Por Aurelio A. Barrón García. Universidad de Cantabria

La urna de madera dorada que se muestra en la actual ermita de San Vitores se realizó mientras los dominicos administraban un pequeño cenobio, pues por dentro está adornada con el blasón de la orden de Santo Domingo de Guzmán: una cruz flordelisada dispuesta sobre un campo cuartelado tanto en cruz como en aspa
(sotuer) con alternancia de los colores blanco (plata) y negro (sable), que son los colores del hábito dominico. Los dominicos gobernaron el monasterio desde su fundación hasta diciembre de 1551. En septiembre de 1556 llegaron
los franciscanos por mediación del IV Condestable de Castilla Pedro Fernández de Velasco y permanecieron hasta la exclaustración del siglo XIX.
El primitivo monasterio de San Vitores fue fruto del patrocinio y de la iniciativa de Luis de Velasco que en 1458 había recibido el señorío de Belorado –junto con Cerezo de Río Tirón y otras poblaciones– de su padre Pedro Fernández de Velasco, primer conde de Haro y señor de Medina de Pomar. En el espacio de la cueva santa donde la tradición ubicaba la tumba de San Vitores, Luis de Velasco edificó un pequeño monasterio que puso bajo administración de frailes dominicos en 1464. Aunque la nueva iglesia debía de abrazar, como ahora, el espacio donde estaba enterrado el santo, el patrono de las obras solicitó al obispo Luis Acuña permiso para trasladar las reliquias desde el suelo de la cueva a una urna en la que se depositó el 20 de mayo de 1466, dentro de la capilla
mayor del convento en presencia del abad de Cardeña por delegación del obispo burgalés Luis de Acuña. Al acto acudió una gran multitud y algunos beneficiados de Belorado debieron disculparse de su inasistencia después de ser amonestados por el cabildo de la catedral de Burgos. Gutiérrez de Cerezo que es el primer hagiógrafo, fecha el traslado el 20 de mayo de 1478 y es posible que en esta fecha se realizara una segunda traslación. Dice Cerezo que hubo en la “trasladación grand compaña de gente con procesiones e cruzes” y asistieron Luis de Velasco –señor del territorio- y su segunda esposa María de Mendoza –“a este sancto martyr muy devota”–, Sancho de
Velasco –señor de Arnedo y hermano de Luis–, Bernardino Fernández de Velasco –hijo del Condestable, sobrino de Luis de Velasco y heredero suyo porque no tenía hijos varones– y Diego Sarmiento, conde de Salinas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1466 se introdujeron los restos de San Vitores en la urna interior que se ha podido ver en la reciente apertura de la urna exterior. Se trata de una caja de madera forrada exteriormente con cuero reforzado con tirantes de hierro. La tapa se refuerza con una ancha orilla de hierro de labor calada con motivos tomados de la arquitectura
gótica. En el frente cuelgan de la orilla tres cerrojos de hermosas labores góticas inspiradas de nuevo en la arquitectura. Ni los arcos ni las tracerías abiertas en los cierres y en la orilla presentan elementos curvos, de modo que los motivos corresponden, desde el punto de vista del estilo, a las fechas señaladas de las traslaciones de las reliquias. En cualquier caso no se muestran combados y se confirma una temprana realización de este relicario.
El cuero se encuentra completamente decorado con diversas labores y dibujos incisos abiertos a cuchillo que se complementan con un punteado marcado mediante punzón. El cuerpo de la arqueta en su cara frontal y en las laterales presenta motivos vegetales incisos destacados sobre un fondo punteado. La cara trasera se adorna con mayor sencillez: con líneas incisas que conforman una trama romboidal. La decoración vegetal de la tapa se enriquece con las figuras de la Anunciación –de nuevo abiertas a cuchillo– y filateras con las palabras iniciales de la salutación angélica, opúsculo de Santo Tomás de Aquino, uno de los más preclaros dominicos, autor de
In Salutationem Angelicam, rezo dominico muy conocido y prontamente difundido. La Anunciación –dibujada con
gracia y artificio– se inspira en las obras flamencas y el artista ha imitado incluso, a los pies de las figuras del ángel y María, el losado perspectivo habitual en esta composición. De hecho no descartamos que la arqueta de San Vitores haya sido producida en Flandes: los dibujos vegetales, la técnica empleada y el fondo de punteado son los mismos que se observan en otra arqueta del Museo del Hospital de San Juan de Brujas (o Museo Memling), aunque en este caso la caja tiene tapa curva y se ha acabado con un adorno menos rico.
Esta urna gótica se introdujo en un arca mayor el 10 de mayo de 1525, en presencia del Condestable Íñigo Fernández de Velasco y su esposa María Tovar, que habían mandado labrar la nueva urna y un trono de cuatro columnas, a modo de baldaquín o ciborio. La traslación se hizo en presencia de Luis Méndez, obispo de Sidonia y abad perpetuo del monasterio benedictino de Silos aunque unos años antes había vestido el hábito dominico.
También asistieron los abades de Cardeña y San Millán. La nueva arca se guardaba con una reja de hierro dorado por el exterior y se cerraba, como la arqueta gótica, con tres llaves para mayor seguridad del contenido. Una de las llaves se la quedó el Condestable, otra se entregó al dominico que ejercía de prior del convento –fray Andrés de Ávila–, y otra tercera se puso en manos de Fernando de Naveda, alcalde de Belorado a cuya jurisdicción pertenecía tanto Fresno como Cerezo.
Sobre el oro de recubrición de la urna se pintaron las armas ducales de Velasco en el centro –las del Condestable Íñigo–, las de Luis de Velasco y Solier a la sinistra –el fundador del convento– y a la derecha las armas de los condes de Haro, herederos de la casa de Velasco: Pedro Fernández de Velasco, hijo de Íñigo Fernández de Velasco y María Tovar, y Juliana Ángela de Aragón y Velasco, hija del Condestable Bernardino
Fernández de Velasco y de Juana de Aragón princesa bastarda del rey Católico. La urna está decorada con pinturas en negro y rojo. En la tapa se representan en los laterales sendos blasones de la orden dominica y en los costados mayores sofisticados entrelazos y las letras IHS (Ihesus) adornadas también con entrelazo. La labor de entrelazo es de tradición mudéjar y en España se había empleado desde hacía siglos pero en torno al año 1500 este motivo se difundió desde Venecia y lo propagaron los libros editados en esta ciudad y los grabados de entrelazo que popularizó Alberto Durero. En estos lazos de nuevo diseño renacentista –de regular geometría y diseño axial– se inspira el artífice de la arqueta de San Vitores. En el cuerpo de la arqueta se repiten los escudos dominicos y cruces confeccionadas a base de ramas o nudos entrelazados, mientras que el suelo se llena con las letras MA (María) y nuevos entrelazos geométricos.
El arca se protege con una cerca de barrotes cuadrados y torsos alternos y enseña, en las esquinas, escudos de Velasco trazados con perfiles curvos que permiten asegurar que la urna actual es la realizada en los años veinte del siglo XVI. Sobre la tapa de la urna existe una plataforma pensada para mostrar en su origen la imagen de
alabastro de San Vitores que se pagó a Felipe Bigarny en 15271. La reforma del siglo XVIII sobreelevó la urna relicario e hizo imposible colocar encima la figura de San Vitores que por entonces debía procesionarse.

1 BARRÓN GARCÍA, Aurelio A.: “Una imagen de Felipe Bigarny sobre la primitiva tumba de San Vitores, patronazgo de la casa Velasco”, en VÉLEZ CHAURRI, José Javier, ECHEVERRÍA GOÑI, Pedro Luis y MARTÍNEZ DE SALINAS OCIO, Felicitas (ed.): Estudios de Historia del Arte en memoria de la profesora Micaela Portilla. Vitoria, 2008, pp. 181-190. Dos autores franciscanos escribieron en 1722 que la urna remataba en un globo que en otro tiempo contuvo la cabeza del santo, pero estos mismos autores dejaron escrito que en la apertura, en 1525, de la arqueta de 1466 se hallaron diversos huesos que relatan y entre ellos ninguno pertenecía a la cabeza; HERNÁEZ DE LA TORRE, Fr. Domingo y SÁENZ DE ARQUIÑIGO, Fr. Joseph: Primera parte de la Chronica de la provincia de Burgos de la Regular Observancia de Nuestro
Padre San Francisco
. Madrid, 1722, pp. 386-387.

El presente texto apareció en la revista Segisamunculum, 2017 (40) pags.30-1

Anuncios

Especial: Apertura del arca con los restos de San Vitores

Dedicamos esta entrada resumir el transcurso de la jornada dedicada a la celebración del centenario de la apertura del arca con los restos de San Vitores.

Como estaba previsto esta jornada se celebró el 2 de septiembre. La Asociación Puebos de San Vitores tenía puesta en marcha toda una organización para acoger a los visitantes al evento y garantizar lo mejor posible su seguridad y comodidad a lo largo del mismo. Para ello se contó con la colaboración de bomberos, protección civil, puesto médico con ambulancia, zona de aparcamiento, servicios, … todo ello indicado en un croquis detallado de la zona que se entregó a los asistentes. También se esntregó un díptico con el programa del evento y una breve historia del santo y del convento que se puede descargar aquí.San Vitores pasamanos.El acto dio comienzo a las 11: 30  horas saliendo de la capilla del convento en procesión, tal y como se hiciera hace 101 años, con el arca con los restos del santo portada sobre andas por alcaldes de los pueblos romeros, seguida de la imagen del santo llevada a hombros por miembros de la congregación de hermanos de san Vitores. Toda esta comitiva iba precedida por los danzadores. El destino de la procesión era llegar a la explanada en la que se improvisó un altar en el que tuvo lugar la celebración de la misa con la presencia de dieciseis sacerdotes y acompañada por la coral Caput Castellae.

La misa estuvo presidida por el vicario general de la diócesis de Burgos, don Fernando García Cadiñanos, acompañado del de la dióceis de Calahorra-Logroño y La Calzada, don Rafael Martínez de Salinas, y otros sacerdotes de la congregación. Asistió numeroso público. Al comienzo de la celebración litúrgica se procedio a la apertura del arca sobre el altar improvisado en la explanada y seguidamente se procedió a la lectura del acta que con motivo de la anterior apertura en 1916 se redacto a tal efecto.

Una vez concluida dicha  lectura el alcalde de Fresno de Río Tirón, don Sergio Maria García, agradeció la presencia de los asistentes así como a todos los colaboradores que han participado en la prepación del centenario, y, en especial, requirió la presencia del notario de Belorado, Alfredo Colmenarejo Gonzalez, quien procedió a leer la nueva acta de los restos contenidos en la urna según informó  el médico don Juan Miguel Busto González.

Este fue el texto leído por el alcalde:

Romeros todos :
Delegado del Sr. Arzobispo de Burgos
D. Fernando García Cadiñanos
Delegado de Sr. Obispo de Calahorra, la Calzada y Logroño
D. Rafael Martínez de Salinas
Arcipreste del Tirón
Delegada del Gobierno de La Rioja
Dña. Begoña Martínez Arregui
Consejera de Presidencia.
Miembros sacerdotales de la Congregación de San Vitores
Junta directiva de la Asociación Pueblos de San Vitores.
Coordinador de los Actos del Centenario
Cofradías de San Vitores
D. Alfredo Colmenarejo González
Notario de Belorado
Doctor Juan Miguel Busto González
Alcaldes y concejales de :
Belorado
Casalarreina
Castildelgado
Cerezo
Fresno
Ibrillos
Leiva
Oña
Redecilla del Campo
Quintanilla-San García
Tormantos
Zazuar
Zorraquin
Religiosas Siervas de Jesús de la Caridad de Logroño
Danzadores, gaiteros y corales de los pueblos romeros.
Coral Caput castellae de Burgos
 Empresas colaboradoras
Crimidesa y minas de Santa Marta
Entidades colaboradoras:
Guardia civil
Cruz Roja
Protección Civil
Cuerpo de Bomberos
Alguaciles, voluntarios y colaboradores de los pueblos romeros.
Sed todos bienvenidos a esta celebración.
Ruego la presencia en el estrado de Sr. Notario de Belorado D. Alfredo Colmenarejo para que certifique cuanto aquí ocurra, y al Dr. D. . Juan Miguel Busto González, colegiado en Burgos, para que verifique lo que hay en la urna.
 Gracias.

Finalizada la ceremonia religiosa se tuvo ocasión de besar las reliquias del santo y acto seguido la comitiva se puso de nuevo en marcha hacia el convento en donde la urna quedó expuesta al numeroso público congregado hasta las 15:00 horas.

A continuación el público asistente que así lo deseó degustó una paella popular o comieron de su propia faimbrera en las mesas que se habían instaladado en el interior del convento.

La Asocoiación Pueblos de san Vitores puso a la venta una reproducción en barro de la espadaña del convento con motivo del centenario.

Después de la comida hubo danzas de los danzadores de Cerezo, Fresno  Tormantos. Un bingo y la actuación de una charanga.

El evento fue difundido por la prensa regional en las fechas previas al mismo y cubierto el día de la celebración tal y como puede verse en los siguientes enlaces:

Cita con san Vitores en La Riojilla Burgalesa (Diario La Rioja)

Lujo y belleza del pasado y del presente (El Correo de Burgos)

La reapertura del arca de San Vitores une a La Rioja Y Burgos (El Correo de Burgos)

Un siglo esperando a San Vitores (Diario La Rioja)

Cientos de personas veneran las reliquias de San Vitores 101 años después (Burgosconecta)

Más imágenes: archidiocesis de Burgos

 

 

 

EL 2 DE SETEMBRE: OBERTURA DE L’ARCA AMB LES RELÍQUIES DEL SANT

Amb un any de retard, però amb el convent sensiblemente restaurat, el proper dia 2 de setembre de 2017 es procedirà a l’obertura de l’arca que conté les relíquies del Sant.
Serà una celebració en la qual participaran tots els pobles romeus i d’altres als quals s’invitarà per tenir alguna relació amb Sant Vitores.
Es posaran a la venda diversos objectes amb motius del convent i del centenari,
L’esdeveniment es ve preparant des de fa diversos mesos i encara queden coses per enllestir.
La participación d’aquelles persones qu’ho desitgin serà sempre benvinguda.